
Miles de personas y gritos de “Dios es grande” saludaron al islamista Rachid Ghannouchi en el aeropuerto de Túnez a su regreso de 22 años de exilio. ¿Es el líder que llevará el país, recién liberado de la dictadura, hacia una teocracia musulmana? No, respondió: “Yo no soy Jomeini. Me siento más cercano a Erdogan”.
Lee completo el reportaje de Blanca Arangüena e Ilya U. Topper aquí:
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